La situación de Julián Álvarez en Atlético de Madrid parece haber tomado un nuevo rumbo. Después de varias semanas marcadas por los rumores sobre un posible pase a Barcelona, el delantero argentino habría mantenido una charla con sus compañeros en la que reconoció que no actuó de la mejor manera al expresar públicamente su deseo de cambiar de club.
Según informó el programa El Larguero, de la Cadena SER, Álvarez admitió que se equivocó “en las formas y en la manera de expresarse”. El delantero había manifestado después de un partido del Mundial que consideraba que una transferencia podía ser lo mejor para todas las partes y que quería cumplir un sueño.
Ahora, el escenario es diferente. De acuerdo con la misma información, Álvarez tendría decidido no continuar negociando una salida al Barcelona y buscaría recomponer el vínculo con el vestuario y los hinchas del Atlético.
El compromiso de Julián con Atlético
La charla con sus compañeros habría servido para bajar la tensión interna que había generado la posibilidad de una salida. En ese encuentro, el delantero dejó en claro que su compromiso con el club continuará siendo total, independientemente del tiempo que permanezca en Madrid.
La situación también podría tener una explicación deportiva. Álvarez no fue incluido en la delegación que viajó a Marsella para disputar el último amistoso de pretemporada frente al Olympique.
Junto al argentino tampoco viajaron Álex Baena y Marcos Llorente, quienes realizan un trabajo físico específico después de reincorporarse más tarde al plantel por haber disputado la final del Mundial. Alexander Sorloth, en tanto, permanece al margen por una molestia muscular.
Según trascendió, la ausencia de Álvarez responde exclusivamente a una cuestión de preparación física y no estaría relacionada con los rumores sobre su futuro.
Barcelona todavía insiste
Mientras el "Aleti" mantiene una postura firme respecto de la continuidad del argentino, el interés de Barcelona no desapareció.
Según la información citada, Hansi Flick habría pedido a la dirigencia del club catalán que realice un último intento para incorporar al delantero antes del cierre del mercado. Barcelona habría llegado a ofrecer 100 millones de euros, propuesta que fue rechazada por el conjunto madrileño.
La postura del Atlético también fue expresada públicamente por Miguel Ángel Gil Marín, quien aseguró semanas atrás que el club no aceptaría una oferta de 100, 150 ni siquiera 200 millones de euros.